VINO DE LA TIERRA RIBERA DEL JILOCA, (ARAGON)
El Valle del Jiloca ha sido desde antaño, referente para asentamientos de distintas civilizaciones. Los puentes romanos que discurren por sus riberas, así lo atestiguan.
Desde el punto de vista de potencial enológico, estas tierras resultan ideales para el cultivo de la vid, las condiciones geográficas, permiten obtener vinos de una gran calidad. Las viñas, normalmente viejas, se encuentran en las laderas pizarrosas del Sistema Ibérico. El Valle del Jiloca se extiende por parte de la provincia de Teruel y de Zaragoza, desde su nacimiento en Cella, hasta su desembocadura, cerca de Calatayud, en el río Jalón. Los viñedos se asientan sobre terrenos pizarrosos en unas altitudes entre los 800 y los 1000 metros. Son terrenos resguardados por las Sierras de Vicort y Atea, proporcionando a estas tierras un microclima muy adecuado para la correcta maduración de la uva.
Hasta la aparición de la mención de Vinos de la Tierra Ribera del Jiloca, ya se embotellaban, en la zona de Zaragoza, vinos del Valle del Jiloca bajo la Denominación de Origen Calatayud, que ahora, una vez dentro de los Vinos de la Tierra Ribera del Jiloca están dando agradables sorpresas a sus consumidores.
Los municipios adscritos a esta mención son en la provincia de Teruel, Báguena, Burbáguena, Calamocha, Fuentes Claras, Lechago, Luco de Jiloca y San Martín del Río. En la Provincia de Zaragoza, Anento, Balconchán, Daroca, Langa del Castillo, Mainar, Manchones, Murero, Nombrevilla, Orcajo, Retascón, Val de San Martín, Valdehorna, Villafeliche, Villanueva de Jiloca.
Variedades de uva autorizada:
- BLANCA: la “macabeo”, la “chardonnay” y la “garnacha blanca”.
- TINTA: la “bobal”, la “cariñena” (“mazuela”), la “garnacha tinta”, la “monastrell”, la “moristel” (“juán ibañez”), la “robal”, la “tempranillo”, la “cabernet sauvignon”, la “merlot” y la “syrah”.
La tradición y experiencia de las gentes del Valle del Jiloca en el cultivo de las viñas, han conseguido proporcionar un excelente punto de partida para la elaboración de unos caldos generosos y francos.



