VINO DE LA TIERRA DE IBIZA, (BALEARES)

La mención abarca toda la isla de Ibiza y tiene como finalidad el que los vinos de calidad que se obtengan, se puedan comercializar bajo el etiquetado de la indicación geográfica Vino de la Tierra de Ibiza, indicando variedades, añadas y nombre de la explotación. Ya se hacen referencias a la producción agraria vinícola en el siglo VII a.C. durante la presencia fenicia en la isla. Son de esta época los restos de vasos y ánforas encontrados en la isla y que los fenicios usaban para almacenar el vino que se hacía en Ibiza. Se cree que fueron los pobladores ibicencos, los que introdujeron los métodos de elaboración del vino en el levante peninsular y que con la presencia de los romanos en la isla, sirvió para mejorar aún más la actividad vinícola de la zona, aportando nuevas técnicas de cultivo y mejorando los procesos de vinificación. Fue a principios y mediados del XIX, la época de máximo esplendor en el cultivo de la vid. Ello vino promovido por la plaga de la filosera en Francia, lo que hizo que aumentaran las exportaciones de vino desde la isla. Hasta que a finales del siglo XIX, llegó la enfermedad a Ibiza, provocando la debacle en toda la zona. Esto y los incentivos aportados por la comunidad económica europea para el arranque de las viñas, han supuesto un gran perjuicio para la recuperación vitivinícola de la zona. Fue en la década de los noventa cuando se produjo la verdadera revolución en la producción de vinos en la isla de Ibiza, sobre todo desde el momento en que el Gobierno Balear aprobó en el año 1996 el decreto por el cual se regulaba la utilización de Vino de la Tierra de Ibiza. En el año 2003, se deroga en decreto de 1996 y se aprueba un nueva regulación de esta mención para así introducir la posibilidad de elaborar vinos monovarietales a partir de variedades foráneas, aprovechando también, para introducir nuevos parámetros de calidad y control de la misma.
La orografía de la isla presenta dos cadenas montañosas que no superan los 500 metros de altura. Es en los valles donde se encuentran las viñas plantadas. Los suelos sobre los que se asientan estas tierras son de color pardo-rojizo, arcillosos con margas y calizas. El clima de esta comarca vinícola es puramente mediterráneo, con muchas horas de sol y lluvias muy escasas, concentradas, sobre todo, en otoño. Un clima, por lo general, caluroso y húmedo.
Variedades de uva autorizada:
- BLANCAS: la “macabeo”, la “parellada”, la “malvasía”, la “moscatel” y la “chardonnay”.
- TINTAS: la “monastrell”, la “tempranillo”, la “cabernet sauvignon”, la “merlot” y la “syrah”.
Se elaboran vinos blancos, rosados y tintos. Los blancos, con una graduación alcohólica mínima de 11º, los rosados de 11,5º y los tintos de 12º, destacando los vinos tintos elaborados con la variedad monastrell, vinos de color cereza picota, brillantes y transparentes, en boca son vinos con cuerpo, densos, redondos y calidos. Sus blancos, en los que destacan los elaborados con la variedad macabeo, son frescos, con sabores a frutas maduras, estilizados y equilibrados.
En la actualidad, la producción de estos caldos es bastante limitada, quedando sólo para el consumo de unos pocos privilegiados.



