VINO DE CALIDAD DE TIERRA DEL VINO DE ZAMORA, (CASTILLA Y LEON)

Fue reconocida por la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, como mención “Vino de la Tierra”, en septiembre de 2000, con denominación de “Vino de la Tierra Tierra del vino de Zamora”. Posteriormente, en diciembre de 2004 y en base a la nueva legislación estatal (Ley 24/2003, de la viña y el vino), ha siso reconocida como “Vino de Calidad con indicación geográfica”, pasando a denominarse “Vino de Calidad de la Tierra del Vino de Zamora”.
Con una extensión, próxima a las 800 hectáreas, la zona está comprendida por 46 municipios de la provincia de Zamora y 10 de la provincia de Salamanca, siendo ocho las bodegas que, actualmente, controlan la totalidad de la producción de esta zona.
La orografía de estos terrenos presentan relieves ondulados, con pequeñas elevaciones y suaves pendientes. Son suelos pardo calizos con texturas arenosas, pobres en materia orgánica y nutrientes. Suelos bien ventilados, con buen drenaje y con aceptable capacidad de retención hídrica. Factores, todos ellos, que los hacen muy favorables para el cultivo de la vid.
La climatología es típicamente continental, con temperaturas extremas y amplios periodos de heladas. Veranos calurosos y secos, con escasa pluviometría que, se concentra en el otoño, con un régimen de precipitaciones que, oscila entre los 300 y los 500 mm anuales.
Variedades de uva autorizada:
- BLANCA: la “albillo”, la “godello”, la “malvasía”, la “moscatel”, la “palomino” y la “verdejo”.
- TINTAS: la “garnacha”, la “tempranillo” y la “cabernet sauvignon”.
Los tipos de vinos que se elaboran bajo esta mención de “Vino de Calidad de Tierra del Vino de Zamora” son blancos, rosados, claretes (distinguiéndose de los rosados en su elaboración) y tintos. Los blancos con una graduación alcohólica mínima de 11º, con el 100% de variedades blancas, de las cuales, un mínimo del 60% han de ser variedades principales. Los rosados de 11º han de estar formados por un mínimo del 60% de tempranillo. Los claretes, con un 11% del volumen, han de estar elaborados con una proporción superior a un 30% de tempranillo e inferior a un 40% de variedades complementarias. Los tintos de 12º han de estar elaborados por el 100%, de variedades tintas, siendo su proporción de variedades, superior al 75% de la de tempranillo. Teniendo posibilidad de envejecimiento sólo en los tintos.



